Os veo hacer esfuerzos por radicalizaros, por construiros y mostraros diferentes a los de vuestra clase.
Me alegro mucho.
Yo, al contrario, siempre he tenido que esforzarme por ser normal, escapar de mi rareza, pues ya fui educada como un ser que podía aspirar a lo salvaje que ahora vosotros buscais. Renuncié for a while y así os encontré.
Me gusta vuestro devenir, incluso cuando parece snob, en serio.
Prefiero esconder mi esencia natural para camuflarme entre la multitud y dejar perder mi ego en una multiplicación desde ahí.
No quiero ser la hija de vuestros padres burgueses. Nunca lo quise. No necesito el camino del éxito. Nunca lo tendré. Lo dice mi línea del destino quebrada.
Está bien ser hija de la clase obrera que disfrutó un poco del estado de bienestar. Esto me hace ser más singular.
Por eso no necesito vestirme de forma extravagante. No necesito salirme de la caja. Siempre estuve afuera.






