… y que no siempre sabes qué significan.

 

1. La cosa es probarte y verte, y ya está.

2. Me obliga a ser feliz.

3. ¿Qué sería de ti sin mí?    - Estaría en un orfanato o en el cementerio.

 

1. Mi madre hablando por teléfono, me parece que sobre el vestido de la boda de mi prima. La preocupación por el vestir es algo tan antinatural, tan podridamente cultural, que, admitámoslo, hay que hacer verdaderos esfuerzos para encontrar lo que va a tono con la situación, con el carácter y con el bolsillo. El mismo esfuerzo que hay que hacer por cada cosa absurda en esta vida que viene impuesta. Tanto por hacerla como por escapar de ella.

2. Una mujer le dijo esto a otra, no sé a cuento de qué, una tarde que pasaba por Independencia. ¿Hablaba de su marido? ¿De sus hijas? ¿Por qué ella no quiere ser feliz por sí misma? ¿Por qué le obligan? ¿Cómo se puede ser feliz a la fuerza?

3. Esto preguntó hoy una madre y así le respondió su hijo. La madre iba cargada con bolsas de la compra y el hijo iba detrás de ella. No se ofendió en absoluto, contestó con dulzura e inocencia y naturalidad, consciente del valor de los actos de su madre por él. O quizá sólo respondía la monserga aprendida en el discurso del castigo.