
Un período de transición es incierto.
A mi derecha, uno de los mejores equipo calidad/precio del mercado actual.
A mi izquierda, mi primer portátil, viejo y abatido por los años, los viajes y el vaso de leche que le cayó en el teclado. Ha sido bastante fiel y ha trabajado bastante bien. Tiene todas las utilidades necesarias instaladas, pero el lector y grabadora de cd no funciona, y eso es una limitación importante. Aún así, me da pena jubilarlo, porque por todo lo demás funciona de miedo.
Mientras el pequeño blanco no tenga instalado el software básico que necesito, el viejo y abatido ordenador me gusta. Y no puedo abandonarlo así como así.







No comments yet
Feed de los comentarios de este artículo